En el ámbito de la biología y la bioquímica metabólica existen procesos fundamentales que sostienen…
Dejar de fumar
Dejar de fumar resulta muy difícil para aquellas personas que ya llevan mucho tiempo fumando. Al dejar de fumar, aparecen toda una serie de síntomas que dificultan poder abandonar el tabaco o que empeoran el estado físico y mental de aquellas personas que se esfuerzan por abandonar este mal hábito.
¿Qué pasa cuando dejamos de fumar?
Si se deja de fumar, la falta de nicotina en la sangre produce en el organismo del fumador el denominado síndrome de abstinencia, con toda una serie de reacciones físicas y psíquicas propias de la persona que presenta adicción al tabaco.
Aunque hay personas que pueden dejar de fumar por sí mismas, la mayoría necesitan ayuda para superar este periodo tan difícil. Probablemente, sin esta ayuda, a la mayoría de ellas les resultaría prácticamente imposible dejar de fumar.
Existen en la actualidad, muy pocos tratamientos eficaces y aprobados para dejar de fumar. En su mayoría estos tratamientos se basan en psicoestimulantes que suplen los efectos de la nicotina en el cerebro.
De hecho, uno de los métodos más empleados para dejar de fumar es la terapia de reemplazo de nicotina mediante chicles, parches, vaporizadores u otras vías de suministro. Todas ellas cuentan con una evidencia limitada de efectividad clínica, y actualmente no existe ningún tratamiento recomendado por entidades de referencia internacional que recomienden el empleo de compuestos botánicos para el cese del consumo de tabaco.
¿Cómo podemos dejar de fumar sin utilizar medicamentos?
Podemos utilizar varios tratamientos alternativos para conseguir abandonar el hábito del tabaco. Uno de ellos es realizar terapia psicológica. Otro hábito que es bueno para ayudar en el proceso de deshabituación al tabaco es realizar ejercicio físico intenso.
Pero nosotros nos vamos a centrar en dos alternativas sencillas e importantes que nos ayudarán a dejar de fumar:
- Dietoterapia
- Suplementos, vitaminas y minerales
Dietoterapia
El objetivo de la dietoterapia es la de liberarnos de la necesidad de nicotina que el organismo ha ido acumulando a lo largo de los años.
Por otra parte, una buena dieta contribuye a mejorar la salud y evita que sean demasiados los kilos que generalmente se aumentan al dejar de fumar.
¿Dejar de fumar engorda?
Al dejar el hábito de fumar suele producirse un aumento de peso. Se ha constatado que durante los 4 primeros meses después de dejar de fumar se suele engordar alrededor de unos 4 kilos. Este tipo de aumento es “normal” y en ningún momento debe constituir un motivo de preocupación.
El porcentaje de personas que engordan el doble, es decir 8 kilos, es mucho menor (sobre un 5%). Un aumento de estas características se sale de lo que se consideraría “normal” y debe tratarse.
Aumentos entre 12 y 15 kilos son menos frecuentes y responden a malos hábitos alimentarios más que a las consecuencias del abandono del tabaco.
¿Por qué se suele engordar después de dejar de fumar?
Existen diferentes teorías sobre los motivos que producen un aumento de peso cuando se abandona el hábito del tabaco. La principal es que, cuando se deja de fumar, se produce en el organismo un estado de ansiedad que, entre otras cosas, se manifiesta con un deseo de ingerir más alimentos, especialmente alimentos ricos en hidratos de carbono.
Hay que tener en cuenta que la nicotina posee propiedades estimulantes que aceleran el metabolismo produciendo un mayor consumo de calorías. Por otra parte la nicotina también elimina la sensación de hambre y el placer por la comida dado que “adormece” las papilas gustativas y el sentido del olfato, por lo que los alimentos para las personas fumadoras no se perciben tan aromáticos ni tan sabrosos como para las personas que no fuman.
Con todo ello, no es de extrañar que las personas, cuando dejan de fumar, sientan la necesidad de comer más y disfruten más de la comida, con el consiguiente aumento de peso inicial, hasta que el organismo se acostumbra al nuevo cambio y estabiliza la ingesta de calorías.
Existen una serie de conductas que resultan adecuadas y otras que no deberían adoptarse para evitar engordar después de dejar el tabaco:
- No es recomendable iniciar una dieta de adelgazamiento durante el periodo de deshabituación: Durante un periodo aproximado de medio año, más o menos, el organismo está demasiado nervioso y presenta demasiadas necesidades para someterlo al estrés que supone una dieta para perder peso. Lo ideal es mantener una dieta equilibrada en la que la ingesta de calorías sea menor que la que se realizaba mientras se fumaba. En esta dieta es importante utilizar principalmente alimentos con poca grasa y ayudarse de alimentos diuréticos y relajantes.
- Evitar los malos hábitos vitales y alimentarios: Las personas que siguen aumentando de peso y superen estos 3 o 4 kilos habituales que suelen ganarse al dejar de fumar, deberán revisar profundamente sus hábitos de vida y su alimentación. Este tipo de aumento suele responder a que estas personas realizan muy poco ejercicio físico e ingieren alimentos que son muy ricos en calorías.
- Evitar el uso de estimulantes: Durante esta época de estrés el uso de estimulantes, como el café o el té, puede aumentar la tensión y crear una necesidad mayor de volver a fumar o de ingerir más alimentos.
En definitiva, una alimentación adecuada es absolutamente necesaria para superar el estrés o la ansiedad que el abandono del tabaco ocasiona. Saber qué se debe comer evitará que aparezca ansiedad por la comida.
Cuando se habla de dieta para el tabaquismo, en ningún momento se debe pensar que se trata de una dieta para perder peso, sino que es una dieta variada en la que se tienen en cuenta los alimentos poco calóricos. Ésta ayudará, poco a poco, a eliminar los 3-4 kilos que habitualmente se suelen engordar cuando se deja de fumar, pero no va focalizada a la pérdida de peso, sino a depurar el organismo de nicotina.
Alimentos que se pueden masticar para sustituir los cigarrillos
También es común que el hábito de fumar cree una necesidad de ponerse en la boca algo para chupar. Los cigarrillos electrónicos o los chicles de nicotina tienden a cubrir estas carencias.
Lo ideal es dejar de fumar sin tener que utilizar sustitutos del cigarro. Sin embargo, algunas personas tienen dificultades porque han integrado muchísimo el reflejo de tener algo en la boca. En estos casos, resulta adecuado masticar o chupar alguno de los siguientes remedios cuando se tiene deseo de fumar, no solamente porque sustituye el acto reflejo de chupar, sino porque también ayudan a desintoxicar el organismo y hacen que el sabor del tabaco resulte desagradable:
- Semillas de girasol: Comer semillas crudas detiene la necesidad compulsiva de fumar que el fumador experimenta durante el síndrome de abstinencia. Se recomiendan semillas crudas o ligeramente tostadas, que es como presentan más beneficios, gracias a su contenido en Omega 3, Omega 6, fibra, proteínas, vitamina E y colina.
- Apio: Masticar apio ayuda a no tener necesidad de fumar, además de aportar componentes calmantes.
- Canela en rama: Masticar canela es un modo de deshabituarse a los cigarrillos a la vez que proporciona componentes calmantes.
- Raíz de regaliz: Resulta muy adecuado chupar un trozo de raíz de regaliz cuando se tiene el deseo de fumar, no solamente porque sustituye el hábito reflejo del cigarro sino porque esta planta contiene principios que ayudan a desintoxicar el organismo y hacen que el gusto del tabaco resulte desagradable. No deben tomarlo las personas que padecen hipertensión.
Remedios caseros para ayudar durante el síndrome de abstinencia
- Manzanilla: Puede utilizarse para tratar los vómitos que pueden surgir cuando dejamos de fumar.
- Valeriana: Ayuda a disminuir la irritabilidad del fumador y permite dormir mejor.
Suplementos, vitaminas y minerales
Ciertas vitaminas, minerales y otros suplementos pueden resultar muy útiles para dejar de fumar. Todos ellos resultan interesantes para combatir la ansiedad que se produce cuando alguien abandona el hábito de fumar.
Entre todos ellos destacamos los siguientes:
1. Vitamina B Complex: Las Vitaminas B son claves para mantener el sistema nervioso en buen estado. Dentro del grupo de las vitaminas del grupo B, algunas vitaminas concretas ejercen una función destacada:
-
-
- B1 o Tiamina: Ayuda a que el sistema nervioso del fumador no pueda producir síntomas desagradables como falta de coordinación, sensación de hormigueo en las piernas, manos o pies.
-
-
-
- B2 o Riboflavina: Ayuda a mantener los nervios calmados. Suplementos de esta vitamina pueden ser útiles para superar el estrés, la ansiedad o el insomnio producido por el abandono del tabaco.
- B3 o Niacina: Deficiencias pequeñas de Niacina pueden manifestarse en forma de alteraciones del sistema nervioso de la persona que quiere abandonar el tabaquismo, como nerviosismo, ansiedad, depresión, insomnio, irritabilidad, etc.
- B6 o Piridoxina: Se utiliza en forma de suplementos para el tratamiento de enfermedades de carácter nervioso.
- B9 o Ácido Fólico: Para tratar la ansiedad, el mal humor o los síntomas depresivos.
-
Si tienes interés en nuestra Vitamina B Complex, aquí tienes toda la información: https://www.hivital.com/producto/vitamina-b-complex/
2. 5-HTP Triptófano: Es un excelente precursor de la Serotonina.
Si tienes interés en nuestro 5-HTP Triptófano, aquí tienes toda la información: https://www.hivital.com/producto/5-htp-triptofano/
3. Extracto de Mucuna Pruriens: Por su contenido en Levodopa, aminoácido precursor de la Dopamina.
4. Extracto de Ashwagandha: Para el control del estrés inducido por el cese de la administración de una sustancia adictiva como es la nicotina.
Si tienes interés en nuestra Ashwagandha, aquí tienes toda la información: https://www.hivital.com/producto/ashwagandha/
5. Aceite de Germen de Trigo: Puede tomarse junto con algunos de estos remedios y resulta bastante eficaz para disminuir la ansiedad.
Si te has propuesto dejar de fumar, contacta con tu médico para que te facilite información acerca de las opciones disponibles para ayudarte a alcanzar tu objetivo. También puedes contactar con un nutricionista que te ayudará a diseñar una buena dieta que te facilitará el proceso de dejar de fumar.
Por último, comentar que los complementos alimenticios no están destinados a la prevención de ninguna condición que requiera atención médica, incluida la abstinencia o cualquier efecto indeseado de dejar de fumar.
Y por supuesto, cualquier duda, como siempre, estamos a tu disposición.
