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Como Interpretar la Etiqueta de un Suplemento

En este artículo vamos a explicar y poner ejemplos sobre cómo debemos interpretar las etiquetas de los suplementos herbáceos, de extractos de plantas o fitoterapéuticos.

Sin lugar a dudas, el consumo de suplementos a base de plantas medicinales y sus extractos está a la orden del día. La lista de variedades es prácticamente interminable, y el conjunto de beneficios que aportan a nuestra Salud es muy importante.

¿Qué son los Extractos de Plantas o Fitoterapéuticos?

Sabemos que la alimentación no sólo nos aporta carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales, sino que existen otros muchos componentes que también desempeñan papeles importantes en nuestra salud.

Al conjunto de “moléculas funcionales” presentes en los alimentos se les conoce como compuestos bioactivos.

Los Fitonutrientes son compuestos orgánicos que se encuentran en los vegetales y de los cuales podemos obtener interesantes beneficios para nuestra salud.

Para definirlos, simplemente diremos que los compuestos bioactivos son sustancias que se producen en la naturaleza, que forman parte de la cadena alimentaria y que pueden tener efectos sobre la salud humana, tanto positivos (farmacológicos) como negativos (tóxicológicos).

Clasificación de compuestos bioactivos

Los compuestos bioactivos de las plantas pueden clasificarse en 3 grandes categorías de acuerdo a sus estructuras:

  1. Terpenos y Terpenoides: más de 25.000 tipos.
  2. Alcaloides: aproximadamente 12.000 tipos.
  3. Compuestos Fenólicos: aproximadamente 8.000 tipos.

Si nos fijamos, actualmente hay descritos unos 45.000 componentes procedentes de plantas con actividad biológica, pero evidentemente, antes de seleccionar uno en concreto, es necesario realizar un proceso de cribado, mediante el cual aseguraremos que no estamos eligiendo un compuesto potencialmente tóxico.

¿Qué pasos se siguen antes de poder comercializar un Extracto de Plantas Medicinales?

  1. Selección de las especies de plantas

En esta fase se analizan cuáles son las plantas utilizadas tradicionalmente para un fin específico. Una vez son identificadas, se hace una revisión de la literatura, y se contrasta la validez de los estudios. En base a esto se toma la decisión de continuar con los análisis o no.

  1. Evaluación de toxicidad

Se recopila la información disponible en cuanto a toxicidad y si todo apunta a que no es tóxico, se debe realizar un análisis adecuado de la misma para evaluar directamente su seguridad y su toxicidad.

  1. Preparación de una muestra de la planta y su posterior análisis

Se obtiene una muestra de la planta y se procede a su extracción. Para la extracción se utilizan varios protocolos distintos con el fin de comparar la selectividad y el rendimiento. Es decir, el grado en el que se aísla únicamente el compuesto y la cantidad de materia prima invertida para alcanzar una cantidad determinada del mismo.

  1. Test biológicos

Una vez se seleccionan los procedimientos y los protocolos adecuados, se analiza la actividad biológica in vitro. De esta forma se evalúa el tipo y el nivel de actividad.

  1. Aislamiento de compuestos activos

Este paso consiste en la caracterización y aislamiento de los compuestos concretos de la planta que son responsables de la actividad biológica. Además, se evalúan de forma aislada o en combinación con otros, para determinar si pudiesen existir sinergias o interacciones entre ellos.

  1. Análisis in vivo

Se vuelven a evaluar los compuestos, pero esta vez sobre modelos animales. En esta fase se reevalúan toxicidad, seguridad y actividad. En el caso de que los resultados hayan sido favorables, se realizan ensayos en humanos.

  1. Comercialización

Es la última fase del proceso. En ella se establecen las dosis óptimas, así como el formato de toma. Además es necesario estudiar la viabilidad, evaluando el costo-efectividad y su sostenibilidad a nivel de producción industrial.

Todos estos procesos los realizan los laboratorios fabricantes de ingredientes conjuntamente con las entidades gubernamentales de cada país encargadas de los temas referentes a sanidad y seguridad alimenticia.

Técnicas de Extracción. ¿En qué consisten?

Las dos principales razones por las que podemos querer realizar una extracción son las siguientes:

  1. Concentrar la molécula o compuesto de interés para aplicarlo en un formato más pequeño y práctico.
  2. Eliminar ingredientes potencialmente indeseables.

Existen varias técnicas mediante las cuales pueden extraerse los compuestos de interés de las plantas medicinales.

El contenido en fitoquímicos o compuestos bioactivos de un extracto depende, en gran medida, de las técnicas de extracción y los disolventes utilizados, así como del propio origen de la planta, o de las condiciones de cultivo y almacenamiento.

De forma tradicional, se han empleado metodologías que conllevaban la pulverización de la planta, o de la parte de interés (raíz, tallo, hojas, frutos, etc.), y la puesta en contacto del polvo obtenido con distintos disolventes, combinado con la aplicación de calor.

Ejemplos de disolventes y compuestos bioactivos extraídos:

 

Disolvente Compuestos Bioactivos
Agua Antocianinas, Taninos, Saponinas, Terpenoides
Etanol Taninos, Polifenoles, Flavonol, Terpenoides, Alcaloides
Metanol Antocianinas, Terpenoides, Saponinas, Taninos, Flavonas, Polifenoles
Cloroformo Terpenoides, Flavonoides
Diclorometanol Terpenoides
Éter Alcaloides, Terpenoides
Acetona Flavonoides

Los mayores problemas que pueden presentar los métodos tradicionales son el requerimiento de mayor tiempo de extracción, o la necesidad de solventes costosos, así como una menor selectividad hacia los compuestos de interés y mayor descomposición de sustancias sensibles a la temperatura.

La mayoría de extractos concentrados estandarizados que se comercializan actualmente son extraídos mediante disoluciones hidroalcohólicas sometidas a una presión y temperatura determinadas.

En el sector se están estudiando nuevas técnicas, las cuales pueden llegar a mejorar los ratios de extracción y proteger a las moléculas de interés, dando lugar a productos de mayor calidad y mejor precio (por el ahorro de costes en los procesos).

Nuevas técnicas de extracción en desarrollo:

  • Extracción asistida por ultrasonidos: reduce el tiempo, el volumen de disolvente y la energía empleados.
  • Extracción por pulsos eléctricos de alto voltaje: permite maximizar la extracción de los compuestos de interés mediante la destrucción de las membranas celulares.
  • Extracción asistida por enzimas: libera sustancias que puedan estar unidas a otras moléculas en el interior de la célula vegetal.
  • Extracción asistida por microondas: además de reducir el uso de disolventes orgánicos, es considerada una técnica bastante selectiva para la extracción de determinados compuestos. Por ejemplo, es una de las mejores técnicas para la extracción de cafeína y polifenoles de las hojas de té.
  • Extracción por presurización líquida (PLE): sus principales ventajas son el menor requerimiento de solventes y de tiempo, en gran parte propiciados porque permite un alto grado de automatización. Además, la aplicación de altas presiones, facilita el proceso de extracción.
  • Extracción de fluidos supercríticos (SFE): esta técnica emplea temperaturas y presiones para exponer a los solventes a un estado supercritico. Generalmente se utiliza CO2, que en condiciones supercriticas es líquido y fomenta la transferencia de compuestos bioactivos de la planta al disolvente, y al terminar el proceso de extracción y volver a condiciones atmosféricas, el CO2 se evapora y deja el extracto sin ningún disolvente. También se utiliza para procesos de descafeinado de café.

¿Qué es el Ratio de Concentración o de Extracción?

Tanto si se es consumidor habitual de suplementos, como si no, es posible que usted haya visto en las etiquetas números del tipo 10:1, 20:1 o 200:1, por poner algunos ejemplos. Estas cifras hacen referencia al denominado “ratio de concentración o ratio de extracción”.

A continuación veremos qué significa este ratio usando un ejemplo.

Para explicar este concepto, nos basaremos en un ejemplo de un extracto 10:1 sobre la planta Withania Somnifera y la extracción del compuesto bioactivo denominado Witanólido:

  • Supongamos que 20 gramos del polvo en crudo, obtenido de la raíz, contiene la cantidad necesaria de Witanólidos para ejercer efectos beneficiosos sobre la Salud.
  • Si se realiza una extracción hidroalcohólica, se pueden separar los residuos solubles y los no solubles en el mismo. En este ejemplo, la fracción soluble supone 2 gramos y la no soluble 18 g
  • Si todo el Witanólido estuviese en la fracción soluble, es decir en los 2 gramos, significa que hemos concentrado la parte de interés de la planta y que hemos generado un residuo no soluble de 18 gramos.

De esta forma obtenemos un extracto con ratio de extracción 10:1, ya que hemos partido de 20 gramos de planta para obtener una fracción concentrada de 2 gramos. El cálculo es sencillo, 20/2=10; es decir, obtenemos 1 parte de extracto por cada 10 partes de planta.

En otras palabras hemos “metido” en 1 gramo, lo que antes había en 10, es decir, lo hemos concentrado 10 veces.

Podríamos decir que obtenemos los mismos beneficios derivados de la ingesta de Witanólidos al consumir 1 gramo de extracto que 10 gramo de polvo de la planta medicinal.

¿Qué es la Estandarización?

El otro concepto que nos queda por explicar es la estandarización. La estandarización hace referencia a la concentración a la que se encuentra el compuesto de interés, y por lo tanto supone una especie de “control de calidad”.

Con la estandarización nos aseguramos de que, independientemente del procedimiento o el ratio de extracción, tengamos una concentración determinada del principio activo.

Para explicarlo, analizaremos la etiqueta de uno de nuestros productos: Ashwagandha 9000 mg.

Este producto está formulado con un extracto 15:1, lo que indica que cada mg de extracto equivale a 15 mg de polvo de raíz de Ashwagandha.

De esta forma encontramos lo siguiente:

Cada cápsula contiene 600 mg del extracto de planta Withania Somnifera concentrado a un ratio 15:1. Si multiplicamos 600 mg de extracto x 15 nos da un resultado de 9000 mg, que es la cantidad equivalente de polvo de Ashwagandha que hay en cada cápsula.

A su vez, dicho extracto contiene un 10% en Witanólidos, con lo cual cada cápsula contiene 60 mg de Witanólidos  (600 mg x 10%).

En resumen, los extractos vienen definidos por dos cifras, el ratio de concentración o extracción, el cual muestra la proporción de materia prima empleada para obtener una parte de extracto, y la estandarización, que es el porcentaje de un determinado compuesto presente en el extracto, y que nos sirve para comparar, en cierta manera, la calidad de un extracto frente a otro.

Conclusión

En el mercado hay infinidad de marcas de complementos alimenticios.

Entender perfectamente lo que se está comprando es muy importante, tanto para nuestro bolsillo como para nuestra Salud.

Si el laboratorio fabricante no especifica en la etiqueta los ratios de concentración y la estandarización del extracto hay que preguntarlo antes de comprar el producto.

Hay que tener en cuenta que no es obligatorio especificarlo en la etiqueta ni que el extracto esté estandarizado en todos los compuestos bioactivos pero sí que es recomendable preguntarlo al laboratorio y en función de la respuesta comprar o no el producto.

En Hivital, como siempre, estamos a tu disposición para resolver todas tus dudas. Muchas gracias por la confianza.

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