Skip to content

¿Son eficaces los multivitamínicos?

Los Suplementos Multivitamínicos han sido considerados, hasta no hace muchos años, la panacea que permitía combatir numerosas enfermedades, así como el remedio idóneo para mejorar la salud de la población en general.

Las vitaminas son nutrientes que el organismo necesita para su correcto funcionamiento. Deben ser ingeridas a través de la alimentación, puesto que el cuerpo humano no tiene la capacidad para sintetizarlas. Son, por tanto, nutrientes esenciales, y un aporte insuficiente de vitaminas puede ser la causa de múltiples problemas de salud.

En general, en los países desarrollados es difícil encontrar severas carencias nutricionales capaces de generar manifestaciones clínicas. Lo más común es encontrar deficiencias nutricionales subclínicas, las cuales son más habituales en determinados grupos de población como los niños, las gestantes, ancianos, deportistas, etc.

Se puede llegar a pensar que si la mayoría de la población tuviéramos una deficiencia de vitaminas o minerales, presentaríamos señales claras y visibles de ello, pero esto rara vez ocurre porque, como hemos comentado, existen dos tipos de deficiencias:

  • “Grandes” deficiencias o deficiencias clínicas que se dan cuando el consumo de alguna vitamina o mineral es casi inexistente y tarde o temprano se desarrollan síntomas de alguna enfermedad.
  • “Pequeñas” deficiencias o deficiencias subclínicas que existen cuando se ingieren suficientes vitaminas y minerales para evitar síntomas de alguna enfermedad, más no lo suficiente para satisfacer los requerimientos diarios.

La mayoría de las personas tienen alguna pequeña deficiencia como vemos en la gráfica siguiente:

El consumo de alimentos procesados, así como una progresiva reducción en la cantidad total de alimentos ingeridos con objeto de evitar la obesidad, constituye un importante factor de riesgo para la aparición de deficiencias nutricionales.

Otras causas que pueden afectar a la cantidad de vitaminas que obtenemos a través de la alimentación son:

  • Los métodos actuales de cultivo agrícola, cuyo objetivo es la producción intensiva, que afectan negativamente a la calidad de nuestros alimentos.
  • Los alimentos se recolectan, frecuentemente, cuando aún están verdes y se dejan madurar durante su transporte, en el mercado o incluso en el propio hogar. Por ello, estos alimentos no adquieren su dotación completa de vitaminas y minerales. De hecho, muchos agricultores, para llevar los alimentos a los mercados antes de que se deterioren, los recogen prematuramente y los maduran artificialmente.
  • El sobrecalentamiento (+110º) o recalentamiento al cocinar las verduras destruye más del 80% del contenido de algunas vitaminas.
  • El té y el café bebido muy calientes provocan cierto grado de inflamación digestiva y por tanto, la mala absorción de nutrientes.
  • El estrés aumenta las necesidades de vitamina B6, B5, y C, así como de los aminoácidos: L-Glutamina y L-Arginina.
  • Los terrenos de cultivo están empobrecidos, sobre todo en Selenio, y por tanto los vegetales serán también deficitarios.
  • Existen fármacos que interfieren con el metabolismo de los nutrientes. Como por ejemplo: los anticonceptivos orales interfieren con las vitaminas B12, B9, B6, C y E. Los antiácidos con el Calcio, Fósforo, Vitaminas del grupo B, vitaminas A, D y C. Los antibióticos y antiinflamatorios producen alteraciones de la microbiota intestinal y la disminución de la síntesis fisiológica de Vitaminas del grupo B.

Mientras algunos profesionales sanitarios consideran que una dieta equilibrada es suficiente para cubrir las necesidades vitamínicas de las personas, otros profesionales entienden que el procesado de los alimentos, su exposición a factores ambientales (como la temperatura, la luz y el aire) y el cocinado, conllevan una pérdida importante de nutrientes, especialmente de vitaminas y minerales, por lo que se requiere suplementación.

Pero, entonces, ¿es recomendable tomar un multivitamínico?

 Existen 3 motivos principales por los que nosotros NO recomendamos los multivitamínicos:

  • Los requerimientos vitamínicos son diferentes en cada etapa fisiológica.
  • Faltan ingredientes o no tienen las dosis suficientes.
  • Biodisponibilidad e interacciones entre minerales.

Veamos cada uno de estos motivos en detalle:

Requerimientos vitamínicos diferentes en cada etapa fisiológica.

En cada etapa de la vida, el ser humano tiene unos requerimientos vitamínicos y minerales específicos y no todas las personas tienen déficit del mismo mineral o vitamina. Además, también se debe tener en cuenta otros factores como la edad, el sexo, si se realiza ejercicio físico y el tipo de alimentación y estilo de vida que sigue cada individuo.

Infancia

Durante la infancia, el niño duplica su estatura y triplica su peso respecto al nacimiento. Por ello, una alimentación adecuada es fundamental en esta etapa. El organismo necesita un aporte suficiente de energía, vitaminas y minerales para crecer correctamente.

En general, la lactancia materna o artificial, junto con la alimentación complementaria introducida en el momento adecuado, suele cubrir las necesidades nutricionales durante el primer año de vida.

La principal excepción es la vitamina D. En bebés alimentados con leche materna, puede ser necesario un suplemento oral si las reservas maternas son bajas y no hay exposición solar suficiente. En estos casos, la dosis habitual es de 400 UI al día.

Adolescencia

La adolescencia es una etapa marcada por importantes cambios físicos. Además de alcanzarse la madurez sexual, se produce el mayor ritmo de crecimiento en estatura de toda la vida, tanto en hombres como en mujeres.

Desde el punto de vista nutricional, también aumentan las necesidades de energía y nutrientes. Estas demandas están más relacionadas con la edad biológica que con la edad cronológica. Esto se debe a los numerosos procesos de crecimiento y desarrollo que tienen lugar durante esta etapa.

Como en cualquier otra fase de la vida, una alimentación variada y equilibrada suele ser suficiente para cubrir los requerimientos nutricionales. Sin embargo, entre los adolescentes es relativamente frecuente seguir dietas poco equilibradas o insuficientes en calorías, lo que puede favorecer déficits nutricionales.

En estos casos, puede ser útil recurrir a suplementos específicos. La elección dependerá de los alimentos que se consuman en menor cantidad o que estén ausentes de la dieta.

Embarazo

El embarazo conlleva diferentes cambios fisiológicos, algunos de los cuales pueden incidir en la alimentación de la gestante, y por lo tanto en su estado nutricional.

Hay ciertos nutrientes que habitualmente son aportados en bajas cantidades y, además sus requerimientos se encuentran aumentados durante la gestación. En lo referente a vitaminas, el ejemplo más significativo es el Ácido Fólico.

El Ácido Fólico o vitamina B9 es una vitamina hidrosoluble que juega un papel fundamental en la síntesis de ADN, y cuyo déficit afecta a las células sanguíneas y a las que están en fase de división rápida.

Esta vitamina es fundamental para la formación del sistema nervioso fetal, que tiene lugar entre 15 y 28 días después de la concepción. Su deficiencia puede provocar la ausencia del cierre de la placa neural, lo cual puede traducirse en cuadros tales como espina bífida.

En la actualidad se aconseja ingerir una dosis de 400 microgramos al día para mujeres que estén planificando una gestación. Es habitual pautar suplementos de Ácido Fólico desde 4 semanas antes de la concepción hasta 8 semanas después.

Por otro lado, la suplementación con vitamina B12 debe contemplarse en gestantes que sean vegetarianas estrictas, hayan consumido prolongadamente anticonceptivos orales o tengan una considerable adicción al tabaco.

Con relación a la vitamina C, hay estudios que asocian una deficiencia de esta vitamina con situaciones de preeclampsia y rotura prematura de membranas. En general, se aconseja incrementar el consumo de alimentos ricos en dicha vitamina durante el embarazo.

Las cantidades que se necesitan ingerir de B9, B12 y C durante el embarazo son muy superiores a las normales y a las que puede contener un multivitamínico, ya que contiene otras vitaminas y minerales y no cabe todo en un solo comprimido o cápsula.

Tercera edad

El envejecimiento conlleva una serie de cambios que afectan a todos y cada uno de los diferentes sistemas corporales. Dichos cambios suponen un progresivo desgaste del organismo, haciendo que la persona sea una persona más frágil y con una mayor propensión a enfermar.

En lo que respecta a la nutrición, fruto del envejecimiento, el aparato digestivo sufre una serie de cambios cuyo resultado final es un menor aprovechamiento de los alimentos.

Si a esta situación se le añade que la alimentación no siempre es variada y equilibrada, el consumo de medicamentos que interaccionan con algunos nutrientes y la existencia de enfermedades que pueden afectar al aparato digestivo, la situación resultante es idónea para que exista un cuadro de desnutrición, que es relativamente común en la tercera edad.

En los ancianos se han detectado deficiencias importantes de vitaminas A, D, E, K, B6, B9, B12 y C.

El empleo de suplementos vitamínicos debe efectuarse siempre con carácter individualizado, considerando el estado nutricional de ese anciano en particular y suministrando los nutrientes que sean necesarios.

Deporte

Al considerar la relación existente entre actividad deportiva y suplementos vitamínico-minerales, se observa que para muchas personas, el deporte y los suplementos forman un tándem irrompible.

Conviene señalar que el rendimiento deportivo está influido por factores diversos, tales como el entrenamiento, las aptitudes físicas, la motivación y la alimentación, entre otros.

En líneas generales, una persona que practique alguna actividad deportiva, no como profesional, sino como hobby o afición, si lleva una dieta equilibrada, no necesitará ningún suplemento vitamínico. No obstante, en la actualidad existe la tendencia a recomendar suplementos de vitaminas antioxidantes (A, C y E), cuya utilidad se basaría en compensar un estrés oxidativo aumentado, fruto del esfuerzo físico que exige la actividad deportiva.

Faltan ingredientes o no tienen las dosis suficientes.

Muchos multivitamínicos carecen de todas las vitaminas y minerales en su formulación o los contienen pero en cantidades muy bajas.

El primero, por ejemplo, es la vitamina K. Esta es importante para apoyar numerosas funciones en el organismo, como la regulación de la coagulación sanguínea, la reparación y la construcción de huesos sanos, y la sensibilidad a la insulina y los niveles de glucosa en sangre.

Otro es el Cobre, que también es importante para numerosas funciones en el organismo, como la producción de glóbulos rojos y el metabolismo de las grasas.

Las vitaminas del grupo B son esenciales para cualquier atleta, ya que mantienen saludables los nervios y las células sanguíneas. Sin embargo, a menudo faltan o están insuficientemente dosificados en la mayoría de las fórmulas multivitamínicas. 

Biodisponibilidad e interacciones entre minerales.

Muchas vitaminas y minerales compiten entre sí para conseguir que el organismo las absorba, o su concentración respectiva dentro de la sangre afecta a la absorción de otros micronutrientes que se consumen.

El Calcio, por ejemplo, es un mineral que no debería llevar un complejo multivitamínico. Sí, el calcio es un mineral esencial para la salud, pero puede impedir la absorción de Zinc, Hierro y Manganeso, otros micronutrientes que poseen estos productos.

El Zinc es otro mineral conflictivo porque puede interferir con la absorción de Aminoácidos y Hierro. Como normalmente los multivitamínicos se toman junto con la comida, mientras tu cuerpo obtiene proteínas y aminoácidos de los alimentos, el Zinc puede interferir en la absorción de estos aminoácidos.

Un tercer ingrediente que no debería estar presente en un complejo multivitamínico es el Magnesio. Este mineral puede interferir en la absorción del Calcio, por ello no se deben mezclar.

En la Figura 1 se puede observar qué minerales potencian su absorción si se toman juntos y cuales compiten a la hora de ser absorbidos y asimilados por nuestro organismo.

Los minerales Sinérgicos son los que combinados refuerzan su absorción y biodisponibilidad por parte del organismo. Los Antagonistas, por el contrario, compiten en la absorción y se aconseja no tomarlos combinados.

En resumen

En la mayoría de los casos, los multivitamínicos no permiten cubrir adecuadamente las necesidades de vitaminas y minerales. Algunos nutrientes, como el potasio, suelen estar ausentes o presentes en cantidades muy bajas.

Además, debido a las diferencias en la alimentación de cada persona, un multivitamínico puede resultar insuficiente para unos y excesivo para otros. En algunos casos, incluso puede favorecer una ingesta superior a la recomendada de determinados nutrientes.

Por este motivo, en Hivital no disponemos de multivitamínicos completos, con la excepción de nuestro Complejo B. Incluir dosis eficaces de todas las vitaminas y minerales en una sola cápsula o comprimido no es viable por limitaciones de espacio.

En general, resulta más recomendable suplementar de forma individualizada. Así, se utilizan las vitaminas y minerales que cada persona necesita y en las dosis adecuadas para cada situación.

SUSCRÍBETE A NUESTRA NEWSLETTER

y estarás al día de todas nuestras novedades

Volver arriba